Sunday, November 27, 2005

La Hora del Crepúsculo


Se puede llegar al final de la vida sintiendo un vacío extremo, donde toda la existencia terrenal termina por convertirse en la nada misma. La idea de que un hombre asuma su paso por este mundo como algo insignificante es de por sí un drama shakesperiano. “Saraband” simboliza la etapa crepuscularia de su director, Ingmar Bergman. El octogenario cineasta retoma la cámara para retratar la reunión entre un profesor universitario jubilado, Johan (Erland Josephson), y su ex-esposa Marianne (Liv Ullman). Pero más allá de la historia, de los encuentros y desencuentros, “Saraband” es una confesión. Cada una de sus escenas son pequeños cuadros, retratos y pensamientos de la vida del realizador de “Fresas Salvajes”. Estos corresponden a la visión del hombre introvertido, abandonado en el camino de la soledad y del sarcásmo, cuya principal jactancia es el orgullo de haber perdido, para siempre, las ganas de amar y de ser amado.
“Saraband” podría explicar muchas de las preguntas que giran en torno a Bergman. Hay demasiada autobiografía en esta cinta, partiendo por la idea del autoexilio que el cineasta mantiene actualmente en la famosa Isla del Faro. Aquí está la primera similitud con el filme, debido a que el protagonista, Johan, también decidió aislarse del mundo. La mirada cínica acerca de la vida esconde la fatalidad y acaba por consumir cualquier atisbo de humanidad. El hombre muere al despojarse de la esperanza y su último suspiro comienza al pensar en su ocaso. Sentarse a esperar la muerte resulta incómodo, pero en quienes observan el sol con desdén y resignación puede llegar a ser la única alternativa. “Saraband” tampoco intenta ser redentora. No hay cambios o grandilocuentes frases heroicas, sino sólo la aceptación de un sentir inapelable que colinda con la arrogancia sin culpas. Dicha crudeza está en mostrar que hay cosas, situaciones y personas que no cambian. La vida es dura y los finales, en su mayoría, no son felices. En vez de eso, abunda la amargura. La negatividad es parte de nuestra existencia. Los seres humanos sufrimos y también, más de lo que creemos, provocamos desconsuelo a los demás. Incluso, odiamos con toda el alma, aún si nos quedan pocos días o minutos de vida. La terquedad nos impide ver detrás del manto negro del desprecio y “Saraband” abarca la cara menos amable tanto de las debilidades como de los errores del hombre.
El filme también trata el tema de la paternidad y de las obligaciones olvidadas para con los hijos, los que corren el riesgo de terminar igual de desdichados que sus padres. Una vez más el tópico del egoísmo, que Bergman ha tratado de distintas formas a lo largo de su filmografía, se hace patente. El director de “Persona” vuelve a la idea de la embriagadora sed de amor y de control de parte del ser humano, cuya incesante búsqueda particular de emociones acaba por destruir los sentimientos y las ilusiones de sus pares. El universo bergmaniano es tremendamente silencioso, pero este mutismo es el que consigue transmitir la voracidad y el desconsuelo de sus personajes. “Saraband” consagra el talento narrativo y visual de Bergman, a la vez que nos permite acercarnos a su, en cierta forma, oscura e insoslayable visión del mundo.
Título: “Saraband” / Año: 2003 / Director: Ingmar Bergman / Intérpretes: Erland Josephson, Liv Ullman, Börje Ahlstedt y Julia Dufvenius.

Saturday, November 26, 2005

¿Sólo amigos o...?



Creo que la comedia romántica que más me ha marcado ha sido “Cuando Harry Conoció a Sally”. Desde que se estrenó en 1989 la he visto, si bien recuerdo, más de cincuenta veces. Si la pasan por el cable, aunque esté haciendo otra cosa, me quedo pegado ante el televisor. Incluso, en momentos de melancolía no dudo en poner el dvd de la más célebre cinta de Rob Reiner. Es casi como un hechizo, ya que la historia entre Sally y Harry no pierde vigencia. Además, ¿qué ser humano sobre este planeta podría resistirse ante el encanto y la complejidad del personaje interpretado por Meg Ryan? Pero la fascinación por este filme también se relaciona con la veracidad y la honestidad de sus diálogos, donde se revelan una serie de secretos y situaciones típicas que se producen entre un hombre y una mujer.

“Cuando Harry Conoció a Sally” parte de la idea de que hombres y mujeres no pueden ser amigos, ya que, tarde o temprano, llega el momento en que se produce una relación más íntima; que termina por transgredir el límite de la mera fraternidad. Sin embargo, este punto de partida es sólo el puntapié inicial que da a conocer una serie de otros significativos elementos propios de una relación sustentada, durante años, en el entendimiento, el compañerismo, la admiración y el
respeto.

A lo largo de nuestras vidas nos volvemos a topar con determinadas personas. A veces sólo basta una mirada para saber que hay una conexión con la mujer que tenemos al frente, si bien aquel vínculo puede tomar mucho tiempo, tal vez años, en desarrollarse. Sin embargo, el precedente queda y eso es lo que sucede entre Harry y Sally. Se conocen, se caen mal, se hacen amigos, se odian y finalmente acaban casándose. En todo este camino se destapan las singularidades tanto de las mujeres como las de los hombres. Las primeras colindan con la autoafirmación, que por lo demás no es cierta, de que están bien después de un fracaso amoroso. Sally es obsesiva, inteligente e intuitiva. Ocupa gran parte de su tiempo en edificar un castillo impenetrable de fortaleza y coraje, pero en el fondo sólo desea que la abracen, que la besen con ternura y que la escuchen. En cambio, Harry se muestra más perturbado ante la pérdida afectiva. Esconde el fracaso y la pena en el parafraseo y en el sexo sin amor, si bien la bandera oficial de su derrota es el miedo al compromiso.

La idea de que hombres y mujeres no pueden ser amigos no es absolutamente un cliché. Quizá en la práctica pueda suceder que ambos sexos puedan compartir durante años y formar una relación fraterna, sin que ésta caiga en las redes de algo más serio. Pero todos los hombres nos hemos preguntado alguna vez, ¿qué pasaría si...? o hemos mirado a alguna amiga con otros ojos, aunque esto haya sido sólo un pensamiento efímero. Lo mismo se aplica a las mujeres, a quienes también se les ha cruzado por la mente ideas semejantes.

Reiner, cuya otra gran obra intimista es “Cuenta Conmigo”(1986), se mueve bastante cómodo por el género de la comedia y del romance, aunque su principal mérito está en saber estructurar una historia que podría haber resultado repetitiva en manos de otro director. “Cuando Harry Conoció a Sally” está repleta de escenas que son casi de antología -El orgasmo fingido de Sally es probablemente la más recordada-, además de habernos presentado a una pareja protagónica que se echa de menos en la pantalla (Crystal y Ryan).

El realizador de “Misery” filmó una película que hoy en día es considerada como un clásico contemporáneo, la que sentó cátedra para otras comedias románticas venideras y que proyectó una de las historias de amor más sublimes de fines de los ochenta.
Título: Cuando Harry Conoció a Sally (When Harry Met Sally) / año: 1989 / Director: Rob Reiner / Guión: Nora Ephron / Intérpretes: Billy Crystal, Meg Ryan, Carrie Fisher y Bruno Kirby.

Saturday, November 19, 2005

Brian De Palma`s
"Estallido Mortal"



A De Palma se le ha acusado de ser copión (debido a su declarada influencia hichkoniana), de ser excesivamente violento y de haber realizado trabajos superficiales. Una gran porción de la crítica internacional observa con desdén sus películas y lo califican como un cineasta mediocre, que oculta su incapacidad en la dirección mediante la pirotecnia y determinados trucos de cámara. Sus filmes más abucheados han sido “La Furia”, “La Hoguera de las Vanidades” y “Misión a Marte”. Incluso, su película “Caracortada” es considerada, por sus detractores, como una obra fallida y carente de un lenguaje visual. A pesar de la agresividad hacia su filmografía, De Palma es venerado por una gran cantidad de incondicionales, quienes destacamos y defendemos el estilo depalmiano. No se puede desconocer el aporte visual del director de “Vestida para Matar”, quien es uno de los pocos especialistas actuales en el género de suspenso.
Al igual que Hichcock, De Palma basa su trabajo en la expectación, en el principio de acción-reacción y en la dualidad propia de la mente del hombre. Sus protagonistas son seres atormentados, los que se sienten prisioneros de sus fobias y de sus culpas. En De Palma todo tiene una justificación estilizada, pero ésta no es más que una manifestación del voyerismo. La sexualidad consigue provocar al espectador y éste, sobre todo en filmes como “Doble de Cuerpo”, se siente parte de la historia; un espectador más que observa satisfecho como el sexo y la sangre se complementan con éxito.
“Estallido Mortal” quizás es la mejor película de De Palma. Es un thriller político que no resultó a principio de los años ochenta, pero que con el tiempo ha envejecido con clase y se ha consolidado como una pieza audiovisual de culto. También es definida como una carta de amor al cine, en particular al cine de clase B. John Travolta interpreta a un sonidista de películas de terror que descubre, en forma accidental, un complot contra un candidato a la presidencia de EE.UU. Por medio de una grabación y de algunas fotografías, De Palma, quien toma elementos de “Blow Up” (1966) de Miguelangelo Antonioni, nos muestra una segunda realidad oculta bajo las sombras de la corrupción. Reitera el ejemplo de Antonioni sobre la insinuación y el descubrimiento de una verdad paralela.
En “Estallido Mortal” prevalece un carácter trágico, donde la victoria del bien sobre el mal es prácticamente algo imposible, casi inexorable. Lo que podría significar la redención del personaje de Travolta termina por convertirse en un agujero más negro. Todo queda resumido en el sentimiento de pérdida y en la destrucción de un amor imposible. Lo único que le queda al protagonista es la grabación de un grito silenciado con extrema violencia. Travolta realiza la mejor representación actoral de su carrera. Es demasiada la tristeza que su rostro transmite en una escena debajo de un cielo surcado por fuegos artificiales, situación que es acompañada por la lacónica música del compositor Pino Donaggio.
“Estallido Mortal” representa un cine inteligente y que agrupa todos los intereses de De Palma. Están sus planos secuencias, el uso de la pantalla dividida, planos estilizados, las tomas con gran angular, sus travellings y los racontos que hacen de su cine una gratificante experiencia cinematográfica.
Título: Estallido Mortal (Blow Out) / Año: 1981 / Director: Brian De Palma / Intérpretes: John Travolta, Nancy Allen, John Lithgow y Dennis Franz.

“Me gusta hacer dos tipos de películas, precisamente porque son completamente diferentes. Me gusta hacer películas basadas en ideas visuales y en ideas psicológicas bastante raras y también me gustan las películas de género basadas en los personajes y en la historia” (Brian De Palma, 1994)

“Todo esto de de las etiquetas y la influencia de Hitchcock es algo que nunca me ha preocupado. En mi carrera nunca me ha importado nada lo que los demás pensasen. Siempre he hecho lo que pensaba que era mejor para mí” (Brian De Palma, 1998)

Friday, November 18, 2005


La primera encrucijada

“Los Goonies” logró consolidarse como una de las películas infantiles más emblemáticas de mediados de la década del 80`. Aparte de un casting de prometedores actores jóvenes estaba la mano de Steven Spielberg, quien oficio como productor y guionista. Sin embargo, el crédito pertenece a su director, Richard Donner. El realizador de la saga “Arma Mortal” es casi una institución dentro del Star System hollywodense. Su talento está en ser un buen artesano, debido a su innata facilidad para contar historias entretenidas y ágiles, y podríamos decir que aún no se le ha dado el reconocimiento que le corresponde dentro de la industria. Este cineasta fue el hombre detrás de “La Profecía” (1976), Superman (1978) y de otra joyita del celuloide titulada “Ladyhawk” (1985), donde Michelle Pfeiffer lucía la espectacularidad de su belleza.
Casi todos los niños del mundo han soñado alguna vez con encontrar un tesoro pirata. Aquella fantasía es parte de la sed de búsqueda natural del hombre, ya que desde pequeños deseamos enfrentar nuevas y osadas aventuras. En “Los Goonies” hay mucho de fábula, de cuento...¡Que mejor que un grupo de amigos que se dedican a buscar los doblones de oro de un pirata tuerto llamado Willy!
Hoy “Los Gonnies”, al compararlas con obras infantiles del tipo “Spy Kids” (de Robert Rodríguez), palidece en cuanto a los efectos especiales. Se notan los recortes, las maquetas del barco pirata y los fondos pintados. Sin embargo, la cinta aún conserva su frescura y transmite, con absoluta honestidad, la inocencia de los niños de los ochenta. En cambio, el público infantil del siglo XXI ha perdido la capacidad de asombro, aspecto que irremediablemente fue potenciado por la irrupción tecnológica y cibernética contemporánea.
Quizá la cualidad más relevante de “Los Goonies” está en su autenticidad, a la vez que escenifica una situación difícil y dolorosa. Los protagonistas no sólo luchan contra las trampas, custodiadas por los esqueléticos hombres de Willy, si no que también buscan ayudar a sus padres. Estos están a punto de ser desalojados, debido a problemas económicos. Donner plantea una situación extrema. La amistad, esa que dura para toda la vida, es el principal bien amenazado porque la palabra desalojo significa marcharse a otra ciudad. “Los Goonies” es una representación fiel de lo duro que significa llegar a ser un adulto. Es el momento de los niños, quienes no olvidan soñar, reír y divertirse, pero que también deben enfrentar y asumir grandes encrucijadas.
Vale la pena revisar este filme clave de la filmografía de Donner, en la que además sobresalen los paisajes de la bella ciudad de Astoria (Estado de Oregon) y la música incidental del asertivo Dave Grusin. Mención aparte merece la estupenda canción “The Goonies `R` Good Enough” interpretada por otro icono de la “década de los excesos”: la estrafalaria Cyndi Lauper.
Título: Los Goonies (The Goonies) / Año: 1985 / Director: Richard Donner / Intérpretes: Sean Astin, Corey Feldman, Josh Brolin, Joe Pantoliano, Robert Davi y Anne Ramsey.