Friday, January 14, 2011

“Más Allá de la Vida”

Con su última película Clint Eastwood expande su filmografía hacia nuevos ámbitos. A pesar de contar con más de 30 películas como director en el cuerpo y el estar en una edad en la que la mayoría de los cineastas consideran el retiro (80 años), el realizador de “Río Místico” desarrolla un relato que profundiza en la trascendencia después de la muerte. Es natural que en esta etapa de su vida Eastwood se sienta atraído por historias más audaces y que en esta ocasión se alimenta de lo paranormal, además de cierta contemplación y ritmo que está más arraigada en el cine europeo que en el americano.

Eastwood sabe cómo emocionar, más aún cuando lo hace a partir de una brutal secuencia que recrea el tsunami de Indonesia en 2004. A partir de ese trágico momento se presentan en paralelo las experiencias de tres personas que han tenido que lidiar con la idea de un posible “más allá”. Una periodista que sobrevive al tsunami, un psíquico que tiene el don de hablar con los muertos y un niño que debe enfrentar la pérdida de su hermano gemelo son los protagonistas de sucesos carentes de lógica, pero que también son avalados por la fe y la ciencia.

El cine de Eastwood es delicado y preciso. Con pocos recursos es capaz de sostener películas que sobresalen por la elegante forma que tienen para desarrollar sus conflictos. No hay apuros, las escenas se toman su tiempo y hay espacio para el diálogo, además de una autenticidad reflexiva y adulta. Hoy el espectador lamentablemente se desenvuelve en el infantilismo cinematográfico. Queda poco espacio para mostrar aquellas cualidades que hicieron al cine una manifestación tan especial en sus inicios. Por eso, Eastwood podría ser considerado uno de los pocos bastiones que protegen la identificación del espectador con lo que ve en la pantalla. “Más Allá de la Vida” consigue dicha conexión, ya que todos en alguna oportunidad de nuestras vidas hemos reflexionado acerca de la muerte, de lo efímero que es nuestra desamparada existencia y de aquellas interrogantes que de una u otra forma siempre nos acechan, a veces en forma de pensamientos fugaces o bien en nuestra propia cotidianeidad.

A nivel de comentario más personal puedo decir que con “Más Allá de la Vida” me conecté de inmediato, algo que me suele suceder con la mayoría del cine de Eastwood. La obra de esta leyenda viviente me ha acompañado siempre y cuando en el cine veo en los créditos el nombre de Malpaso (la productora de Eastwood) sé que estoy a punto de ser testigo del talento de un autor muy especial y que desde mi humilde punto de vista se ha convertido en el heredero indiscutible del gran cine americano clásico (al nivel de John Ford y Sidney Lumet).

“Más allá de la Vida” es un buen testimonio sobre un filme que se la juega por sus personajes y por historias que conmueven por su honestidad, sin olvidar el cariño y la pasión de Eastwood al filmarlas. Es interesante ver el punto de vista de un director sobre la muerte, más aún cuando proviene de una persona que se encuentra en plena etapa crepuscular. Sin embargo, el público puede quedarse tranquilo porque Eastwood ha dicho que no pretende retirarse y actualmente está desarrollando nuevos proyectos, entre ellos, un biopic sobre J.Edgar Hoover. En una crítica sobre “Gran Torino” señalé que mi gran temor era la edad avanzada de Clint Eastwood, pero al ver los nuevos terrenos en los que profundiza me quedo más tranquilo. Es cosa de ver el ejemplo del cineasta portugués Manuel de Oliveira, quien con más de 100 años continúa dirigiendo. Como pueden ver el cine tiene algo especial que logra energizar tanto a cinéfilos como a los creadores de esta gran industria. Este ejemplo me hace reflexionar que sin duda Eastwood tiene mucha energía para seguir sorprendiéndonos. “Más Allá de la Vida” es un filme totalmente recomendable para estas cálidas noches de verano, sobre todo porque contiene la perspectiva de un curtido autor y la jovialidad de un atrevido realizador. ¡Imperdible!

Título original: “Hereafter” / Director: Clint Eastwood / Intérpretes: Matt Damon, Cécile De France, Bryce Dallas Howard, Jay Mohr, Frankie McLaren, George McLaren y Marthe Keller / Año: 2010.

Monday, January 03, 2011

Incident at Loch Ness

Ver a un cineasta venerado como Werner Herzog en momentos triviales de su ámbito privado puede transformarse en una experiencia más que deleitable para cualquier cinéfilo, sobre todo si se trata de un realizador a quien muchos consideran uno de los auténticos filósofos del cine. En “Incident at Loch Ness” podemos presenciar aquellos momentos y mucho más a través de un documental que combina el mito con la farsa descarada.

Con la premisa de un documental del realizador alemán sobre Nessie, aquel extraño mito del monstruo marino escoses que ha deleitado a generaciones de científicos y exploradores, nos adentramos en una pieza audiovisual delirante en ideas. A esto se incluye un documental en paralelo sobre el propio Herzgov y su proceso creativo, que medio en broma y medio en serio contribuye a humanizar la leyenda detrás del realizador de “Fitzcarraldo”.

En “Incident at Loch Ness” podemos ver a Herzog en la intimidad de su casa mientras cocina yuca (tubérculos de origen peruano) a reconocidas celebridades o cuando sale a comprar a un supermercado gillettes para afeitarse. La sola imagen de Herzog confundido ante la gran variedad de gillettes es una experiencia extraña, ajena e incluso algo ridícula, pero también poderosamente fascinante.

Junto a Herzog está Zach Penn, quien es el productor de esta nueva aventura (y también el director de “Incident…”). Lo interesante está en que Penn es la antítesis de Herzog, ya que es la encarnación de la industria, del espectáculo, en definitiva, del maquillaje y del efecto. En cambio, el director de “Cobra Verde” es el autor-defensor de la narrativa cinematográfica real y sin ornamentos. El antagonismo de estas fuerzas termina por hundir, literalmente, el proyecto de Herzog. Poco a poco nos adentramos en las discusiones y en las sandeces que suceden entre los miembros de esta fallida expedición, quienes son personalidades de la industria.

Debo confesar que hace años que no me reía tanto gracias a un documental. Ni siquiera con las cruzadas personales de Michael Moore he sentido dicho efecto. La razón está en que es muy raro ver el registro de fracasos fílmicos en documentales. Lo más cercano ha sido “The Man of La Mancha”, donde Terry Gilliam (“Brazil”) expuso los macabros acontecimientos que entorpecieron su visión sobre el Quijote junto a Johnny Depp. En “Incident…” este fenómeno va más lejos, porque aunque se trate de un mockumentary (un documental falso disfrazado de verdadero) nos reímos de los problemas que a veces tienen que enfrentar las producciones cinematográficas, en donde sus integrantes tienen que convivir entre diversos egos, obsesiones y, a veces, con delirios de grandeza.

“Incident…” es un producto atípico e hilarante, pero que más allá de las carcajadas que origina hace una crítica descarnada sobre el cine y sus protagonistas. Hay momentos en donde Herzog abiertamente se burla de sí mismo (espectacular el testimonio cuando amenaza a su productor), o cuando un criptozoólogo (un estudioso de animales ocultos) le roba cámara al director de “Encounters at the end of the World”. Todos los que alguna vez hemos trabajado en un cortometraje hemos vivenciado momentos de caos y de mucho delirio porque finalmente en el desarrollo del cine, o de cualquier producto audiovisual, hay algo de cirquero y de improvisación.

En medio de la bruma de los lagos escoceses surge una verdadera joya de los mockumentary, la que lamentablemente pasó desapercibida en los circuitos de cinéfilos latinoamericanos (para que hablar de Chile). “Incident at Loch Ness” es una gran broma, por lo demás muy bien resuelta, pero también es una crítica solapada sobre la excesiva ficción con la que convivimos en nuestros días. ¡Una gran experiencia que hay que tomar en cuenta!

Título original: “Incident at Loch Ness” / Director: Zach Penn / Productores: Zach Penn y Werner Herzog / Año: 2004.