La Omisión en la Guerra
“Redacted” es “Pecados de Guerra” actualizada en el contexto de la invasión de EE.UU. a Irak. Entre ambos filmes se repite el eje argumental sobre los excesos y vejámenes cometidos por soldados contra inocentes que tratan de sobrevivir en una zona militarizada. Estamos ante una obra cruda, directa y que con ojo clínico retrata las singularidades de las reglas de combate, las que se transforman en una rutina que termina por agravar el juicio de jóvenes soldados.
En” Pecados de Guerra” Brian De Palma escenificó la brutal violación de una joven vietnamita. “Redacted” comparte dicha similitud con la película protagonizada por Michael J. Fox y Sean Penn, pero profundiza mucho más en la omisión y en la falta de penalización de los actos de guerra. A partir de un suceso real ocurrido en 2006, en el cual tropas norteamericanas ultrajaron y asesinaron a una familia iraquí, De Palma arma un relato en donde la imagen registra los pensamientos y acciones de culpables y arrepentidos, pero también hay espacio para el daño colateral que debe ser asumido tanto por familiares como instituciones. Inclusive, el director de “Carrie” incluye la manifestación de los medios sociales en el encuadre cinematográfico y en cómo estos pueden contribuir a la fuerza dramática de un filme.
El significado de “Redacted” alude al concepto de la edición. Con ello, De Palma logra transmitir que la guerra soporta muchos planos sobre lo que es correcto o erróneo. Todo conflicto armado es editable o bien reescrito en su intensidad, en lo que se pierde y en lo poco que se gana. La guerra es el terreno en donde surgen los actos más nobles de la condición humanidad, pero también es el lugar en donde actos y resultados dejan de importar.
Con “Redacted” De Palma demuestra que aún tiene la capacidad y habilidad para sorprender con aquella técnica que impuso como estilo en sus primeros filmes. Antes fue la pantalla dividida y los extensos planos secuencias. Ahora el foco del director está en la utilización del vertiginoso ambiente que sólo la técnica del cine documental es capaz de proporcionar. Con pocos recursos el director de “Vestida para Matar” vuelve al cine independiente con un trabajo que se presta para muchas lecturas y que lo redime después de algunos desaciertos tales como “Misión a Marte” y “The Black Dalia”. Sin duda, “Redacted" es un filme polémico que al espectador le hará replantearse muchas dudas sobre la efectividad y control de la política exterior estadounidense en Medio Oriente.
Vivir al Límite
La guerra de Irak se ha posicionado como un buen argumento para la industria fílmica estadounidense porque en ella se pueden desarrollar y explorar historias de coraje y supervivientes, además de poner en el tapete críticas directas a la política exterior y el rol de policía mundial de la era Bush. “Vivir al Límite” (The Hurt Locker) podría haber caído fácilmente en dicha descripción, pero en vez de eso estamos ante un filme independiente sobre la guerra y sus adicciones. Hay que considerar que no es uno de los primeros, ya que hace 30 años algo similar hizo Samuel Fuller con “The Big Red One”, pero si es importante destacar que la última cinta de Kathryn Bigelow reactualiza uno de los géneros más explotados de la historia del cine.
En esta oportunidad la directora de “Días Extraños”, uno de los mejores filmes sobre los temores de la era digital del nuevo milenio, nos contagia con la adrenalina que siente un escuadrón antibombas, cuyos miembros se dedican a desactivar explosivos en suelo iraquí. Con un ritmo frenético y la utilización de un estilo deudor del cine documental, Bigelow logra adentrar al espectador en la adicción del Sargento James (Jeremy Renner) por los estados surrealistas de la guerra. Probablemente no hay trabajo más arriesgado que ir a enfrentar bombas humanas, caminos plagados de dinamita o automóviles que esconden explosivos capaces de aniquilar barrios enteros. Con una dirección y oficio impecable Bigelow consigue retratar en imágenes un estilo de vida que es incomprensible para muchos, pero que para algunos pocos es el lugar para demostrar el talento y la sangre fría.
Otro mérito del filme está en que se vale de la acción para mostrar la historia. En “Vivir al Límite” no hay espacio para sensiblerías discursivas. Cada escena está orquestada con precisión milimétrica, en especial en las que los protagonistas desarman explosivos. El espectador experimenta sus respectivos puntos de vista, pero también actúa como un voyeur dispuesto a ver e impresionarse con cualquier resultado. Con ello, la astucia de Bigelow está en que también nos hacemos adictos a lo que en un principio no queremos presenciar, pero que también nos termina por cautivar.
“Vivir al Límite” es una potencial adicción que no queremos sentir y que percibimos como algo que sucede a miles de kilómetros de distancia en Medio Oriente, es decir, en un lugar ajeno a nuestra cómoda y segura realidad. Sin embargo, Bigelow demuestra que la adicción a la guerra o a cualquier estado de deshumanización se encuentra más cerca de lo que creemos, ya que está latente en todos nosotros como un leviatán que espera a ser despertado de un largo sueño. Sin lugar a dudas “Vivir al Límite” se empina como la mejor película del año, muy por encima de los efectismos y de la mecánica de “Avatar”. Sería lamentable que este pequeño filme, pero de enorme fuerza narrativa no obtuviese el Oscar a Mejor Película y Director.
Título original: “The Hurt Locker” / Director: Kathryn Bigelow / Intérpretes: Jeremy Renner, Anthony Mackie, Brian Geraghty, Evangeline Lilly, Ralph Fiennes, Davir Morse y Guy Pearce.